sábado, 23 de noviembre de 2013

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Engánchate a correr - Nuestros consejos...

¿Te cuesta motivarte en tus entrenamientos? ¿Crees que esto del running no es para ti? No seas huevón, tal vez te falte seguir alguno de estos consejos para terminar de engancharte a este deporte tan especial:

ENTRENA EN CONDICIONES

No vayas a entrenar por obligación, debes hacerlo porque te gusta y porque sabes que vas a disfrutar con ello. Lo haces para alcanzar una meta y sabes puedes conseguirlo mientras practicas lo que te gusta.
Por otra parte, aunque puedas mantener una motivación elevada a lo largo de tus entrenamientos, es indispensable mantener también unas condiciones de entrenamiento favorables, es decir, correr por zonas seguras, con compañeros que te puedan motivar, relacionarte correctamente con tu entrenador si fuera el caso, etc.

ELIGE OBJETIVOS REALES

Es conveniente que busques conseguir aquello que se adecúe a tus verdaderas características, capacidades físicas y habilidades.
De esta forma, cuando pienses en la marca a conseguir o en la exigencia del entrenamiento que debes afrontar, sé prudente y humilde contigo mismo y no te engañes, proponte unos objetivos fáciles, alcanzables y que se adecúen a tus posibilidades reales.
Planteándote objetivos atractivos y tanto lo suficientemente exigentes como cercanos,podrás mantener una motivación elevada a lo largo de tus entrenamientos. Por otra parte, asegúrate de que vas alcanzando los resultados propuestos, debes ser consciente de que vas avanzando.

VALÓRATE

A medida que vayas consiguiendo resultados satisfactorios, evita pensar en cómo podrías haberlo hecho mejor. Es habitual centrarse en los resultados, pero debes focalizar tu atención en todo el proceso, en tu esfuerzo, en cómo superaste y corregiste los errores (aceptándolos y analizándolos de forma constructiva) en los entrenamientos posteriores y en todas las buenas decisiones que te han ayudado a avanzar hasta el día de hoy.

MOTÍVATE CON ENTRENAMIENTO CRUZADO

Si te decides por correr exclusivamente, lo más probable es que, eventualmente, pierdas las ganas y disminuyas tu motivación por correr. Es recomendable buscar actividades alternativas al running, lo ideal es alternar los días de entrenamientos de calidad con actividades que te ayuden a desconectar, y no tienen por qué ser deportes (tenis, fútbol, baloncesto, natación, ciclismo…) sino que pueden ser otras actividades como leer, salir a pasear, ir de compras, de cervezas…

DIVIÉRTETE

Si te estás preparando una carrera y te encuentras en un periodo muy exigente, es muy complicado que puedas disfrutar con el entrenamiento y con la competición, pero si la norma general es que no te diviertes lo suficiente, algo pasa.
Debes encontrar tu nivel óptimo de motivación y conseguir compaginar tus entrenamientos con una alimentación adecuada, superando los momentos difíciles de tu día a día y sacrificándote, al mismo tiempo que disfrutas haciéndolo. Si consigues mantener una dosis adecuada de motivación en todos estos aspectos, lograrás alcanzar tus objetivos.

USA ESOS APARATITOS ELECTRÓNICOS

La tecnología se pone al servicio del corredor en todos los aspectos y en las aplicaciones móviles puedes encontrar una rica fuente de motivación, sobre todo en aquellas en las que puedes controlar todo tipo de parámetros como la distancia, el paso por kilómetro, el ritmo en carrera, etc.
Por otra parte, salir con un reproductor de mp3 y escuchar tu música favorita también puede ser un buen aliciente para animarte a correr.
Y EL MÁS IMPORTANTE DE TODOS:

ENTRENA EN GRUPO
Entrenar en grupo hace que la experiencia cambie, aumenta las sensaciones positivas, las relaciones sociales, mejorar con los demás es más fácil que solo. 
El entrenamiento se hace más ameno, nos divertimos más, y podemos ayudarnos del resto para optimizar nuestro rendimiento, sea cual sea nuestro objetivo.

¿Ya te atreves a venir con nosotros?

jueves, 7 de noviembre de 2013

YO Corro, YO Vuelo

Yo corro.

Y no es el camino, la ruta o el asfalto, 


Ni las preocupaciones, ni el stress que voy dejando atrás.

Soy yo que avanzo.

Kilometro a kilometro y minuto a minuto, uno tras otro se enfilan en círculo alimentándome.

Vital proteína para un corazón que aprendió a latir lento para llegar más lejos, 
para tardar menos, para pedir más.

Tanto más que hoy no alcanza con lo de ayer y al que mañana no le alcanzará con lo de hoy.
Porque sigo avanzando.

Segundero rugoso y constante que acelera su pulso al ritmo de mi aliento, al ritmo de mis piernas que quieren ser alas, cada vez que despegan y cada vez que braceo.

La vista tiembla, el aire escasea.

Y pueden más 40 años de tesón, disciplina y voluntad gritando un inexplicable si, que 70 kilos de masa, fibra y tendón suplicando el irrefrenable basta y un incontenible no.

1.000 kilómetros cada carrera o más aún.

O a caso mis piernas no han tragados rutas enteras antes que el cronometro se ponga en cero, antes de pulsar el botón que da inicio a ese instante supremo que termina cuando vuelvo a apretarlo.

A reír si fui más rápido, a esperar el próximo si no lo fui tanto.

Y 1.000 kilómetros más, y 1.000 más.

Corro porque quiero, y hasta cuando no quiero corro porque si sigo quiero, tanto que finalmente sigo aunque ya casi no puedo.

Metro al cubo de alma que rompe la barrera del latido.

Trasformado en verbo, en acción.

Que lejos de poder decirse con la boca es necesario poder pensarse y sentirse, y solo aquellos que hayan sido verbos podrían intentarlo gritar, pero con el cuerpo.

Soy yo que corro.

Porque mi vida ya dejo de prestar momentos para eso.

Mi vida dejaría de ser sin ese instante,

Ese donde soy verbo,

Ese en el que dios, el cielo y la tierra corren en mi,

Ese en el que soy yo,

Ese en el que yo vuelo.